2.5 RECURSOS NATURALES

 2.5 RECURSOS NATURALES 

Se denominan recursos naturales aquellos bienes materiales y servicios que proporciona la naturaleza y que son valiosos para las sociedades humanas por contribuir a su bienestar y desarrollo de manera directa (materias primas, minerales y alimentos) o indirecta (servicios ecológicos indispensables para la continuidad de la vida en el planeta).

2.5 RECURSOS NATURALES 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2.5 RECURSOS NATURALES   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2.5 RECURSOS NATURALES  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2.5 RECURSOS NATURALES  

RENOVABLES  

NO RENOVABLES  

RENOVABLES 

 (IMAGEN) 

NO RENOVABLES (IMAGEN) 

Los recursos renovables tienen un ciclo de recuperación, solo se debe cuidar que el tiempo de consumo no exceda al de regeneración, pues al cabo de un tiempo se tendría un lapso de agotamiento; Se muestran estos de forma integral.  

Los ejemplos más representativos de recursos renovables son: el agua, el bosque (de este último, en específico la madera). Un árbol necesita en promedio ocho años para regenerarse; por tanto, en los pro­ gramas de “tala renovable” se debe cuidar que la tasa de consumo no exceda el tiempo de crecimiento de los árboles. 

Los recursos no renovables son aquellos que debido a su generación única nunca podrán generarse de nuevo; por ejemplo, los hidrocar­buros, como el gas natural, el petróleo y el diésel, cuya característica principal es que no se podrán reproducir de nuevo las condiciones de generación de los mismos; como consecuencia, se consideran no renovables. 

 

 

HIDROSFERA  

AGUA SALADA  

AGUA DULCE  

CICLO DEL AGUA  

La hidrosfera engloba la totalidad de las aguas del planeta, incluidos océanos, mares, lagos, ríos y aguas subterráneas. Como es bien sabido, este elemento juega un papel fundamental al posibilitar la existencia de vida sobre la Tierra, pero su cada vez mayor nivel de alteración puede convertirlo de un medio necesario para la vida en un 

mecanismo de destrucción de la vida animal y vegetal. 

La hidrosfera se clasifica en dos grandes vertientes: agua salada y agua dulce. 

El agua salada conforma los océanos y mares; constituye 71% de la superficie de la Tierra y se distribuye en los si­ siguientes océanos:    

 

  • Pacífico: el de mayor extensión; este representa la tercera parte de la superficie de todo el planeta; se sitúa entre el continente americano, Asia y Oceanía. 

  • Atlántico: Ocupa el segundo lugar en extensión; se sitúa entre América, Europa y África. 

  • Indico: Es el de menor extensión, queda delimitado al norte, por Asia, al oste, por África, y al este Oceanía. 

  • Ártico: Se sitúa alrededor del polo Norte y está cubierto por un inmenso casquete de hielo permanente. 

  • Antártida: Esta rodea la Antártida y se sitúa al sur del océano Pacifico Atlántico e Indico. 

 

 

 

El agua dulce, que representa solo 3% del agua total de la Tierra, se localiza en los continentes y en los polos. En forma líquida, el agua dulce se sitúa en ríos, lagos y mantos acuíferos subterráneos; en forma de nieve y hielo, el agua dulce se localiza en los glaciares de las cimas más altas de la Tierra y en las enormes masas de hielo acumu­ladas en torno al polo Norte y sobre la Antártida. 

En nuestro planeta, el agua se encuentra en permanente circulación; esta realiza un círculo continúo llamado ciclo del agua. El agua de los océanos, lagos y ríos y la humedad de las zonas con abundante vegetación se evapora, debido al calor. Cuando este vapor de agua se eleva comienza a enfriarse y a condensarse en forma de nubes, hasta que finalmente precipita en forma de lluvia, nieve o granizo. 

El ciclo se cierra con el retorno del agua de las precipitaciones al mar, la escorrentía, a través de las corrientes 

superficiales (los ríos) y de los flujos subterráneos del agua infiltrada en el subsuelo (mantos acuíferos). 

 

 

LITOSFERA  

TIERRAS EMERGIUDAS REPARTIDAS (CONTINETES 1 Y 2)  

TIERRAS EMERGUIDAS REPARTIDAS (CONTIENTES 3 Y 4) 

TIERRAS EMERGUIDAS REPARTIDAS (CONTIENTES 5 Y 6) 

La litosfera es la capa externa de la Tierra formada por materiales sólidos; incluye a la corteza continental, que mide entre 20 y 70 km de espesor, y a la corteza oceánica o parte superficial del manto consolidado, que tiene cerca de 10 km de espesor. Se presenta dividida en placas tectónicas que se desplazan con lentitud sobre la astenosfera (capa de material fluido que se encuentra sobre el manto superior). 

La litosfera se divide para su estudio en hemisferio norte o continental, y hemisferio sur o marítimo. 

Las tierras emergidas están situadas sobre el nivel del mar; estas ocupan 29% de la superficie total del planeta, aunque su distribución es muy irregular. 

En nuestro planeta, las tierras emergidas se hallan repartidas en seis continentes: 

 

África: 

Continente situado al suroeste de Asia y al sur de Europa, predominantemente en la zona intertropical; es mucho más ancho en el hemisferio norte que en el hemisferio sur. 

 

Antártida: 

Único continente cubierto permanentemente por una gran masa de hielo. 

En nuestro planeta, las tierras emergidas se hallan repartidas en seis continentes: 

 

América: 

Este continente se organiza en sentido de los meridianos; su área se distribuye tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur. Debido a las diferentes características de su territorio y a sus variadas formas, suele hablarse, para su estudio y clasificación, de dos subcontinentes e incluso de dos continentes: América del Norte y América del Sur. 

 

Asia: 

Continente con mayor extensión de superficie; se extiende de este a oeste en el hemisferio norte, aunque su parte meridional se interna en la zona tropical. 

En nuestro planeta, las tierras emergidas se hallan repartidas en seis continentes: 

 

Europa: 

El continente europeo en realidad es una gran península situada al oeste del continente asiático o euroasiático. La separación entre Asia y Europa se ha fijado de forma convencional en los montes Urales, el río Ural y la cordillera del Cáucaso. 

 

Oceanía: 

Este continente no es un conjunto continuo de tierras emergidas, como el resto de los continentes; está formado por un número muy elevado de islas de tamaños y formas muy distintas, situadas al sureste de Asia y el océano Pacífico.  

 

 

REGIONES BIOGEOGRAFICAS  

 

ATMOSFERA 

CAPA DE LA ATMOSFERA INFERIOR: 

CAPA DE LA ATMOSFERA INTERMEDIA Y SUPERIOR  

las regiones biogeográficas, las cuales son grandes extensiones geográficas con flora y fauna particular debido a su aislamiento durante la deriva continental. 

 

En un inicio se identificaron solo seis regiones: Pale ártica (Europa y Asia), Neártica (Norteamé­rica), Neotropical (México, Centro y Sudamérica), Etiópica (África), India (Sureste de Asia, Filipinas, Indonesia) y Australiana (Australia y Nueva Guinea). 

 

Después se añadieron dos regiones más: Oceanía (Polinesia, y Micronesia) y Antártida. 

 

México se encuentra en el límite entre dos regiones biogeográficas muy contrastantes entre ellas, la neártica y la neotropical, lo que contribuye a su gran riqueza natural. 

La Tierra está rodeada por una envoltura gaseosa llamada atmósfera, capa imprescindible para la existencia de vida; sin embargo, hoy día la contaminación causada por la actividad humana ha producido importantes cambios ambientales que han repercutido en esta de forma negativa y definitiva. 

 

La atmósfera tiene una extensión aproximada de 1 000 km y se divide en capas de grosor y características distintas: troposfera, estratosfera o ionosfera. 

La troposfera es la capa inferior de la atmósfera, la cual se halla en contacto con la superficie de la Tierra; tiene un grosor de unos 10 km. La troposfera hace posible la existencia de plantas y animales en la Tierra, ya que en esta se encuentran la mayor parte de los ga­ses, los cuales, en composición y temperatura, son aquellos que los seres vivos necesitan para sobrevivir en la superficie. Además, en esta ocurren todos los fenómenos meteorológicos y actúa como regulador de la temperatura del planeta, ya que el denominado efecto invernadero hace que la temperatura no llegue a valores extremos ni aumente o disminuya bruscamente; este fenómeno consiste en la absorción del calor por las partículas de vapor de agua de las nubes. 

La capa intermedia de la atmósfera, situada entre los 10 y los 80 km. En la estratosfera la temperatura aumenta y el aire se enrarece hasta tal punto que los seres vivos no podrían sobrevivir en esta. No obstante, la estratosfera es fundamental debido a que tiene la función de filtro de las radiaciones solares ultravioleta, gracias a la existencia de la capa de ozono que se encuentra en esta región. 

 

 

La ionosfera es la capa superior de la atmósfera y la de mayores dimensiones, en esta el aire se enrarece cada vez más y la temperatura aumenta considerablemente. Es fundamental porque provoca la desintegración de los meteoritos que llegan a la Tierra desde el espacio. 

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